Es importante es que os enamoréis del piso; debéis sentir un flechazo partiendo de la objetividad, hasta que la sintáis como vuestro hogar.

Comprar un piso es un paso decisivo que hay que pensarse mucho antes de dar. Y ya no solo por lo económico, sino también por las condiciones que ofrezca esa vivienda. Y es que lo que tiene que determinar  vuestra elección desde el punto de vista del confort y la habitabilidad son esos aspectos que van a definir que es esa casa y no otra en la que queréis vivir. Estos aspectos son: iluminación, soleamiento, orientación, ubicación, superficie y distribución.

Iluminación

Con relación a la luz hay que tener en cuenta varios factores. Si tienes la oportunidad, visita la vivienda un par de veces a horas diferentes; puede cambiar mucho según las horas del día. Debes tener en cuenta la amplitud de la calle o patio, porque si la calle o patio son estrechos y el piso no es de los más altos puede que al cabo de un par de meses creas que vives en Mordor, y casi nunca sepas si hace sol o no. Esto suele ocurrir con las viviendas bajas que dan a un patio interior.
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La iluminación mejora siempre con la altura de vivienda, pero ser la última vivienda también tiene sus contras: siempre será más difícil de aclimatar y perderá calor en invierno y frío en verano; eso si no tendréis vecinos arriba. Tened cuidado con la terraza del ático; si está orientada al norte puede que no la puedas disfrutar todo lo que quieras, porque puede producir sombra el propio edificio y no le dé el sol lo suficiente. Cuidado con esto, tomaos vuestro tiempo para comprobar si los edificios de enfrente os dan sombra, sea cual sea la altura del piso. Lo mismo debéis aplicar en caso de una vivienda unifamiliar con parcela: dónde colocáis las terrazas o zonas de estar exteriores.

Casi todo el mundo defiende la orientación sur como la mejor; particularmente me gusta la orientación este: luz agradable por la mañana, puedes ver amanecer con tu café en la mano y en verano no mueres de calor. Pero si te gusta el sol y eres un lagarto, no lo dudes: orientación sur.

Vivienda interior o exterior

Si la vivienda es interior, lo deseable es que tenga patio interior o patio de manzana. ¿Diferencias entre uno y otro? El patio interior es el patio del edificio, generalmente zonas de cocinas. El patio de manzana es el del bloque de todos los edificios que forman esa manzana. Son amplios e incluso alguno está bien arreglado. Si se trata de un patio de manzana amplio, la vivienda será más silenciosa que las que dan a la calle. Se gana en horas de sueño y silencio, sobre todo si la vivienda no tiene ventanas con doble acristalamiento.

Orientación

Sigamos con los demás agentes externos. Es importante tener en cuenta el clima de la zona donde uno reside. Si es un lugar con veranos muy severos o inviernos muy fríos, la orientación es importante; el sur en verano puede ser un martirio, dependiendo de su posición, ya que la vivienda puede recibir calor desde las diez de la mañana hasta las cinco de la tarde, y la orientación norte será la más desfavorable en invierno, además de
ser menos luminosa. Esto puede significar una diferencia de dos grados de una habitación otra, simplemente
por estar en una zona u otra de la vivienda. También es importante si tiene viviendas medianeras o sobre ellas; es decir, que no es la última. Esto hace que la pérdida de calor sea siempre menor, lo que implica menos gasto en climatizar la vivienda.

Superficie y distribución

El otro tema delicado es la superficie: si necesito una casa muy grande, cuántos metros son suficientes, habitaciones, etc. Muchas veces más metros no son habitaciones o estancias más amplias, ya que los metros pueden perderse en pasillos, distribuidores o espacios inútiles; aunque a veces puede ocurrir lo contrario por no tener pasillos o distribuidores. Podemos caer en viviendas donde a la larga tendremos que colocar algún mueble para separar zonas, sin una entrada que sirva de transición.

cocinaSi tenéis una buena visión espacial os será más fácil, pero no os desesperéis, tomáoslo con calma, y sobre todo analizad en profundidad lo que os parecen las virtudes; reposadlas un par de días. Pensad en las necesidades: si vais a trabajar en casa, si tenéis algún hobby que necesite espacio, si queréis ampliar la familia en un futuro, si tenéis mascotas… .

Lo importante es la parte de la casa donde vas a estar más tiempo; a cada uno de vosotros os gustan cosas diferentes en orientación e iluminación. Es clave que las estancias estén compensadas. Por ejemplo: no os dejéis engatusar por el «súper baño», si por ello tenéis que sacrificar el tamaño de habitaciones. Los espacios abiertos están muy bien, pero no podéis «caeros» de un espacio a otro.

Lo principal debe ser el salón y la cocina, comunicados por el comedor. Un buen salón puede organizarse en zonas, y cuando digo «buen salón» no me refiero solo a que sea amplio: debe tener una zona para comer, la
zona de estar, y si lo organizáis bien, incluso la zona de trabajo. Lo mejor son estancias rectangulares; los espacios con ángulos agudos ––llamémoslos triangulares–– son complicados de distribuir, y deben de estar proporcionadas a los usos que les queréis dar.

salónLas cocinas abiertas al salón siempre hacen más amplia la vivienda, pero ¡cuidado con los olores! Es importantísimo que la campana extractora sea buena y tenga un buen tiro para evitar malos olores y humaredas. Lo ideal es que estén apoyadas en pared y sin codos en el conducto, para
mejorar el tiro.

Tener la cocina, el comedor y el salón integrados es algo muy funcional si tienes una gran vida social y te gusta organizar comidas o cenas en tu casa, pero no imprescindible. Desde un punto de vista funcional deben estar a la entrada de la vivienda. La zona de comer como nexo entre cocina y salón puede ser una extensión de cocina: una prolongación de la barra de la cocina, por ejemplo.